Razones para sonreír. Sin pensarlo demasiado, ¿cuántos motivos encuentras para ser feliz?
Son muchos los que escriben sobre la clave de la felicidad, dan charlas -como Emilio Duró- o hacen juegos con adultos y jóvenes. Ir en busca de esa felicidad es hoy en día una manera de vida. Sentir esa satisfacción se ha convertido de un tiempo a esta parte en una carrera de fondo. Buscamos la felicidad en todo tipo de cosas sin pararnos a pensar que está dentro de nosotros, en ocasiones arrinconada en alguna parte ya no transitada. Pero está ahí. Y percatarse de ello es el primer paso para poder llegar a sentirlo.
Tommaso Koch, periodista de El País, dedicaba sus palabras de ayer al bloguero Neil Pasricha, que un día decidió cambiar de rumbo y abandonar el sopor de la rutina para buscar un motivo por el que sonreír cada día. Pasricha lo consiguió, además de hacer que 45 millones de personas se engancharan a su lista.
Si la vida es más fácil con una lista que nos recuerde algo bonito de cada día, el motivo por el que deberíamos estar sonriendo o agradeciendo lo que tenemos, adelante. Es tan fácil como hacerse con un bolígrafo y un papel y no dejar pasar cada instante alegre. Porque cuanto antes se advierta la felicidad, antes podremos aprovecharla para insuflar de dicha a los que están a nuestro alrededor. En la vida hay más razones para sonreír que para llorar.
Como dice la canción de Rosana, ser feliz es gratis. Sé feliz!