jueves, 31 de enero de 2013


De repente me resulta tan triste crecer y descubrir la realidad tal y como es hoy, no como nos la habían dibujado, con trazos suaves, delicados y colores pastel. Qué dulce la infancia, maravillosa inocencia. 

He pensado pintar mis ventanas de azul cielo, y dibujar un gran sol que ilumine mi casa. Que siempre sea un perfecto día de verano. Leer libros y aprender cosas nuevas, dejar de lado la maldad, la vanidad y la putrefacción del ser humano como animal social. Dormir sin despertador, cosechar lo necesario para vivir y escribir. Escribir, escribir y escribir. Sin ataduras. Sin presiones. Conocer lugares lejanos. Aprender, descubrir la bondad del hombre, la justicia. Disfrutar del sosiego. La calma después de la tormenta. 
Casi como volver a la infancia.

viernes, 11 de enero de 2013

Úrsula nos deja sin voz

¿Quién decide quiénes deben cumplir las normas y quiénes no? ¿Acaso es mejor la corrupción que las manifestaciones contra la reducción de derechos humanos? ¿Quién tiene la batuta para tomar estas decisiones que están matando nuestro pueblo?

Con el nuevo gobierno, que lleva un año dándonos latigazos, llegó Úrsula, la villana de La Sirenita, versión infantil del mal personificado que hoy nos deja sin voz. Esa herramienta, la más poderosa con la que cuenta el hombre como le trajeron al mundo.

Hoy es un día negro. Estamos de luto.