viernes, 11 de enero de 2013

Úrsula nos deja sin voz

¿Quién decide quiénes deben cumplir las normas y quiénes no? ¿Acaso es mejor la corrupción que las manifestaciones contra la reducción de derechos humanos? ¿Quién tiene la batuta para tomar estas decisiones que están matando nuestro pueblo?

Con el nuevo gobierno, que lleva un año dándonos latigazos, llegó Úrsula, la villana de La Sirenita, versión infantil del mal personificado que hoy nos deja sin voz. Esa herramienta, la más poderosa con la que cuenta el hombre como le trajeron al mundo.

Hoy es un día negro. Estamos de luto.