viernes, 17 de octubre de 2014

Nunca te vas del todo

Hace unos días que mascullo esta idea... ¿Qué pasa con nuestra vida en las redes cuando ya no estamos en este mundo? Nos vamos, sí. Pero aquí seguimos en los ordenadores de todos nuestros familiares, amigos y conocidos, en la nube y en todos esos sitios en los que nos hemos acostumbrado a subir lo que hacemos, decimos y pensamos...

No hace mucho que tuve que mirar al horizonte para despedirme de alguien. Una persona brillante, llena de vida y de ganas por comerse el mundo. Se fue por sorpresa, sin decir adiós y sin tomar un último café... Un café al que no habíamos puesto fecha por los kilómetros que nos separaban.

Después del shock, y pasados unos días, me di cuenta de que seguía aquí. Estaba en todas partes. Sus perfiles públicos aún hoy explican que trabaja en un periódico, que vive en una ciudad concreta y que se siente afortunada por poder disfrutar de unas maravillosas vacaciones.

Y yo, al ver esto, la siento viva. Después del luto la vida sigue. Y cuando no convives codo con codo con las personas que se van parece que no se han ido del todo. Nunca te vas del todo.