Suena el despertador del lado derecho de la cama. Miro el reloj, tengo una hora más para encender la mecha y luchar para que no se consuma hasta que hayan pasado al menos 14 horas. ¿14 horas?. 14 horas dando el 120 % de uno mismo. Aportando energía y optimismo. Guerreando para conseguir la meta de cada día. Meta que, al día siguiente, estará limpiando cristales o sirviendo de posavasos, si no está ya en la basura. Meta que al fin y al cabo enriquece -cuando se trata de algo puro en esencia, sin manipular, sin rediseñar ni maquillar, difícil de encontrar-.
Aún suena el despertador y mi cabeza, que tiene todavía una hora más para descansar, no deja de dar vueltas. Necesita poner orden y atar cabos. Pies en el suelo, café, escoba, ducha y lavadoras. Menú del día en mente y comienza la carrera de fondo. Los días serían más fáciles si el sol también brillara entre estas cuatro paredes, claras y oscuras al mismo tiempo. Sin embargo, hasta esta oscuridad hoy compensa. De lunes a domingo operativa, cerca y disponible. Y dando gracias. En un inusitado espacio en blanco pienso, más de 5.273.600 parados en España. Y yo trabajando. Suerte la mía, por muchas horas que se hagan, aun sufriendo jaquecas, compensa. Pero sobre todo compensa pensar que es fácil vivir con poco. Que sólo hace falta una sonrisa, una mirada cómplice y una buena compañía para seguir adelante.
Aún suena el despertador y mi cabeza, que tiene todavía una hora más para descansar, no deja de dar vueltas. Necesita poner orden y atar cabos. Pies en el suelo, café, escoba, ducha y lavadoras. Menú del día en mente y comienza la carrera de fondo. Los días serían más fáciles si el sol también brillara entre estas cuatro paredes, claras y oscuras al mismo tiempo. Sin embargo, hasta esta oscuridad hoy compensa. De lunes a domingo operativa, cerca y disponible. Y dando gracias. En un inusitado espacio en blanco pienso, más de 5.273.600 parados en España. Y yo trabajando. Suerte la mía, por muchas horas que se hagan, aun sufriendo jaquecas, compensa. Pero sobre todo compensa pensar que es fácil vivir con poco. Que sólo hace falta una sonrisa, una mirada cómplice y una buena compañía para seguir adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario