Los días empezaron a barruntar agua conforme llegábamos al Principado de Asturias. Nuestra primera visita fue a Llanes, concejo del Principado conocido históricamente por el comercio y la pesca, sus motores vitales.
En el camino a Ribadesella, donde queríamos hacer el descenso del Sella, y también antes de llegar a Llanes paramos en algunas playas de visita obligada si el tiempo lo permite.
Playa de Cobijero, Buelna,
Es una playa situada en medio de un prado. Tiene entrada a una cueva que sale hasta un acantilado y un precioso puente de piedra.
Playa de Vidiago
Playa de Cue (en bajamar)
Playa Celorio
En la playa palombina, justo al lado de Celorio, se puede disfrutar de paseos a caballo y actividades acuáticas como surf, padel surf, bici, wake board, arrastre con hinchable, paintball...
Playa de San Antolin
Se ve desde la autovía y tiene las vías del tren muy pegaditas. Es zona de encuentro del río con el mar, se forma un lago de agua helada en calma que refleja las montañas como un espejo.
A la hora de comer y después de unos baños llegamos a Ribadesella al mismo tiempo que la tormenta.
Comimos en El Repollu, un restaurante en una de las traseras al paseo marítimo donde es posible comer de menú por 12 euros y se puede elegir entre cuatro o cinco platos de primero y los mismos de segundo.
***La sopa de marisco y los pimientoa rellenos están deliciosos***
Las previsiones meteorológicas no auguraban mejor tiempo para el día siguiente y nuestros planes de coger una canoa y hacer el descenso quedaban truncados. Así que nos subimos de nuevo en el coche con la vista puesta en Oviedo.
*Fotografías J.M.M.
***F. Google Images









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